O cómo todos necesitamos una palmadita en la espalda.
http://es.wikipedia.org/wiki/Grizzly_Man
Grizzly Man es un documental sobre Timothy Treadwell, un activista que defendió los derechos de los osos grizzly viviendo en el Santuario Grizzley de Alaska. Desde los créditos de entrada nos ponen su epitafio, 2003. Sabemos que Timothy Treadwell ha muerto, y qué quereis que os diga, si te ponen una fecha de muerte con un oso pardo enorme detrás, no hace falta echarle mucha imaginación.
Y hasta aquí todo es lo que te dice tu madre viendo el telediario. Que para qué haces parapente o escalada sin cuerda o carreras de sacos sin casco, que tu problema por irte a donde no debes, que encima ese rescate sale del dinero del contribuyente... y si se hubiera quedado en eso, la película sería un zumbado moderneta que se cree que lo más peligroso en la naturaleza es que te dé un corte de digestión.
Nada más lejos de la realidad.
Realmente este documental no habla de osos. Ni de ser comido por osos, ni de costumbres de osos, ni nada. Los osos están ahí porque Tim Treadwell los necesita. Necesita saltarse todas las normas del parque, necesita acercarse a los osos y ponerse triste si un macho mata a las crías o si en época de sequías un osezno muerto es comido por sus mayores. Con su cámara al hombro no nos cuenta nada sobre los osos, sino que son los osos para él. Si de algo han valido esas 100 horas de metraje de las que habla Herzog, son de dar una pincelada más sobre la condición humana. Una condición humana que no podemos evitar que nos sobrecoja en toda su inmensidad.
Y es eso precisamente lo que hace que este documental sea algo grande, esa necesidad de Treadwell intentar conectar con algo menos frívolo y más intenso que el mundo humano; pero a su vez la profunda humanización que necesita para ver algo más que "una mirada vacía" en esos ursus terriblis que dice Herzog y que le hace dormir con un oso de peluche.
Creo que jamás a un activista ecológico se le ha podido dar una mirada tan profunda y humana, sí, humana, como ha hecho Herzog con Treadwell.
Totalmente recomendable, especialmente en días de bajón.
He vuelto a la ECH y me siento mordaz y segura de mi misma y con una candidiasis bucal rampante. Anyway, vamos al lío.
Sucker Punch
Este cartel no es el oficial de la peli, pero ya te deja bastante claro sobre qué va.
¿O no?
El caso es que la niña de la derecha, sin meterme a spoilear demasiado, acaba en un psiquiátrico. Ella está muy dolorida que parece que es lo que quieren transmitir con su cara de "oh dios, me ha venido la regla y me duele la tripa, voy a mancharme la faldita del uniforme". Total, que cuando están a punto de hacerle una lobotomía la escena cambia y de repente vemos algo así como un prostíbulo que no llega a ser prostíbulo con una señorita diciendo que no va a interpretar el papel de chica lobotomizada. Y luego se ve que cada vez que Babydoll, como se llama la lobotomizada sí pero no, baila; se desvincula del mundo y tiene que vencer a unos demonios que le ayudarán a escapar.
Total, otra película más sobre el juego fantasía-reaildad. El juego, tipo esos que te ponen de 3 a 99 con la carita de Pocoyó sonriendo.
He visto cosas peores. Pero es muy obvia. Cualquiera que haya visto más de tres películas que no sean Crepúsculo (lo siento chicas que esperais que saque trapos sucios, pero este artículo no es para vosotras) se da cuenta de cómo acaba. Nada más llegar al conflicto inicial.
Y es muy fácil ver cómo avanza. Claro que, como demuestra el cartel, el público objetivo tiene 14 años, así que a lo mejor no les parece tan fácil ver como avanza. O se la pela y están mirando a las nenas pelear.
Luego meten ese tipo de cosas que parece que no pueden faltar en ninguna película actual: rollete Steampunk, nazis, dragones medievales, NAZIS, tías ligeritas de ropa o con monos ajustados, NAAAAZIIIIIIS... La filmografía está guay en ese estilo desvirtuado y sucio de la cámara, pero no te transmite nada. Es como la BSO, la estoy escuchando ahora mismo. Muy guay, queda muy bien, pero son remixes de canciones que tienen poco o nada que ver (¿me explica alguien qué pinta Where is my mind?). Pues eso, todo muy bonito y se ve que nos hemos dejado un pastizal (en retoques de las artistas).
Y eso que, dentro de lo que cabe, el conflicto que plantea no es tan simple. Quiero decir, que un niño de 10 años no lo entendería del todo y es bastante decir en una película tan comercial. Lo que pasa es que está fatal llevado, entre otras cosas por la urgente necesidad de la trama de meter nazis y zombies y niñas en monos ajustados y zombies nazis en monos de neopreno. No hay tesis, pero al menos hay conflicto. Lo que pasa es que ni de coña empatizas con el personaje. Por favor, me recordaba a Xena la princesa guerrera pero con coletitas (según un amigo mío, su mamá tenía cáncer y por eso se muere al principio de la película). Y según como avanza... pues todo es muy obvio. La confusión entre manicomio-burdel es lógica, pero el conflicto inicial al estilo lista de la compra, qué quieres que te diga, se ve a la legua cómo va a terminar.
Pongo spoilers a partir de aquí:
- La primera confusión psiquiátrico-burdel. La psicóloga le está diciendo: necesitas un sitio para escapar. Que ojo, eso ya puede ser una alegoría de las escapadas de BabyDoll para lucir modelito, digo, para conseguir los objetos y tal. No, espera, para lucir modelito. El caso, si se lo hubieran ahorrado hubiera quedado un poco bastante mejor.
- Ese estílo de somos prostitutas sí pero no. No me jodas, hombre. Aquí ni me equivoco, esto ya sí que tiene que ser por darle morbillo a la historia. Porque no pega ni con cola. Ya que estaban tan desesperados por meter nazis en la película podrían haberlas puesto en un campo de concentración, que hubiera dado lo mismo. Ah no, que entonces lucirían el coxis y eso no está muy de moda.
- Y empalmando con esto, ¿lo de bailar? Es que no se me ocurre que puede estar más metido con calzador, bueno sí, los pantalones visuals de cierta personita, pero salvando eso... No, porque las chicas deben de bailar y bla bla bla... ¿Son putitas y les dejan balancearse así sin orden ni concierto?
- Lo de meter a la Vanessa Highschoolhudgens y a la otra pava del Disney Channel era para atraer a esa audiencia. Que acaba de descubrir que son seres sexuados.
- NAZIS...
- El final. Por favor, ¡zas! Ala, como ya los niños tienen suficientes planos vuestros para comprarse el póster y que no se les olviden, os matamos. Así, ¡pum pum! Y ala, a continuar con la vida. Que por cierto, si de 5 prostitutas te cargas 3, en mi opinión o haces que a todas les vaya el griego, o andas jodido.
- El tema de las hermanas. Se ve perfectamente como BabyDoll tiene una hermana a la que mira cuando el viejales está jodido y quiere matarlas para quedarse con el testamento. Y de repente en el otro mundo aparecen dos hermanas y una de ellas representa el papel fuerte y tenaz y la otra el carácter atolondrado y luchador pero débil y dependiente a la vez. Aquí la hermana pequeña tenía más escrito el cartel de "MUERTE" que Gadafi en Bengasi.
- El final con moralina. ¿Moralina de qué? ¿No era una película sobre la expiación de una chica que mata a su hermana? ¿A santo de qué meterle lo de los hospitales en los 50?
En fin, si os molan las películas por su escenografía u os parece lo suficientemente brillante como para tener que verla en una pantalla grande, bueno, vosotros vereis. A mí no me sobran 7 eurazos para ir a ver Sucker Punch.
PD: el título es porque suckin' significa chupar y... bueno, va a haber muchos que piensen que BabyDolly amigas les están chupando algo
Dejo Army of Me porque me gusta la BSO. Y esta canción me recuerda a la ECH
Angela: And then he just pulled down his pants, you know, like say hello to Mr. Happy.
Teenage girl #1: Gross.
Angela: It wasn't gross. It was kind of cool.
Teenage girl #2: So did you do it with him?
Angela: Of course I did! He's a really well-known photographer. He shoots for Elle on like, a regular basis. It would've been so majorly stupid of me to turn him down.
Teenage girl #1: You are a total prostitute.
Angela: Hey, that's how things really are. You just don't know cause you're this pampered little suburban chick.
Teenage girl #1: So are you! You've only been in Seventeen once, and you looked fat, so stop acting like you're goddamn Christy Turlington! [walks away]
Angela: Cunt! I am so sick of people taking their insecurities out on me.
Supongo que me acuerdo porque es la noche de Reyes, y pienso que es la típica chorrada megainfantiloide que le gustaría. Regalos grandes en suntuosos envoltorios de los chinos, todos a su alrededor fingiendo que tiene diez años pero que puede emborracharse y fumar.
Por la tarde te planteas que tienes 15, y fumas y te emborrachas y críticas al mundo como si tuvieras toda la vida por delante, con un futuro brillante y bohemio. Ahí estábamos.
Pero crecimos.
En el mundo real Peter es un huérfano caprichoso, tirano y solo. Y triste.
- ¿Quieres que te lea un cuento?
- Bueno.
- Es un cuento chino. También tengo irlandeses, del Norte de África y alemanes, pero mi hermana tiene el libro de los alemanes.
- Da igual, un cuento chino.
Me levanto y cojo el libro de la estantería, delante del gato de Chinatown y el siciliano. Al mover los otros libros, se cae una figurita de Navidad de imitación.
- ¿Y esto?
- No sé. Espera, te voy a buscar el cuento.
- Vale, pero me tengo que ir en diez minutos.
- Te advierto; es un poco porno. Yang es un hombre que vive a los pies de una muralla, al lado de un bosque. Una noche escucha un canto maravilloso en el bosque y se acerca a ver de quién procede; pero sólo encuentra una cinta violeta enganchada a un arbusto. El día siguiente, vuelve a ir al bosque, y ve a una muchacha preciosa. Yang tose, y la muchacha desaparece.
- Creo que lo he roto.
- Da igual, es sólo una figurita de Navidad. La noche siguiente, la chica aparece en su casa y le dice "perdona por haberme ido, pero me asustaste. Soy un espíritu, de viaje con mi padre enfermé y fallecí prematuramente a los 17 años." Yang pidió al espíritu tener placer con ella...
- ¿Tener placer?
- Sí, tener placer, pero ella le dijo que eso le podría traer una felicidad, espera, ¿qué pone?, ah, maldita, ya que ella pertenecía al mundo de los muertos. Así que - levanto la cabeza y le miro a los ojos -, Yang se conformó con pequeños placeres como acariciar sus pequeñas crestas virginales y ver dónde acaba su vestido.
"Eres muy indiscreto"
Después siguieron con juegos, ella entonó primero una canción triste y luego otra alegre, ella jugaba al ajedrez y escribía poemas en bellos caracteres. Cada mañana marchaba, al olvidarse del amanecer corría, y se convirtieron en dos pequeños esposos.
- Oye, está roto.
- Da igual - digo y lo rompo entre las manos hasta que se vuelve una masa de contrachapado -. Esta parte la resumo un poco.Yang tiene un amigo, Wang, que al ver todo lo de una mujer, espera con otro amigo a que ella aparezca. Yang no puede evitarlo, y al empezar a cantar, uno de sus amigos le tiran una piedra alegando que su canto es triste. Ella se niega a a aparecer, hasta que un diablo la acosa, y entonces Yang y Wang le vencen en un sueño.
- ¿Y al final?
Ella reaparece henchida de alegría. Su amor ha devuelto polvo a sus huesos y hálito vital, estos brillan en su tumba. Entonces obtienen placer juntos, y tras ajustarse la ropa, ella le dice:
"Si me das un poco de tu sangre, ya que nuestro lazo es tan fuerte, volveré a la vida. Pero escúchame bien. Pasarás 20 días enfermo al hacerlo, pero si te cuidan vivirás. Desde este instante, deberás contar 100 días. Al centeavo, vendrás a mi tumba; encontrarás sobre ella un pájaro azul cantando, y me desenterrarás. Si eres temprano o tardío las consecuencias serán fatales."
Dicho esto, Yang se abrió los brazos y vertió la sangre sobre su ombligo. Al hacerlo, el fantasma se fue y él enfermó durante 20 días. Apareció un médico, y vomitó una especie de barro. Tras esto, estuvo bien. Contó los 20 días con afán y se dirigió hacia la tumba. Entre las zarzas, había dos pájaros azules trinando. Desenterró el ataúd. Este estaba corroido, la madera podrida, pero dentro había una joven de mejillas sonrosadas. Yang la sacó, la tapó, la lavó y vistió en casa y la puso al fuego. Poco a poco, el color se fue encendiendo en ella, hasta que abrió los ojos y dijo:
"¿Medianoche ya? Qué rápidos han sido estos diez años."
- ¿Te ha gustado?
- Sí.
- Lo leí con ocho años. ¿Te imaginas con ocho años lo de las "crestas virginales"? ¿Y lo de obtener placer?
- Te pondrías cachonda.
- No, cachonda no, pero me quedé con la boca muy abierta. En ese momento eso para mí era... demasiado erótico.
- Obviamente - dice. Me mira.
- ¿Quieres tocarme mis pechos virginales?
- Crestas. Claro.
- Siempre seré un poco virgen para ti, ¿verdad? Por mucho que haya pasado.
"Sí".
"¿Te das cuenta de que sólo tú te sentirás así?"
"Sí."
Le debo una entrada a Álex, pero hacemos once meses mañana...
No sé qué decirte. Supongo que lo primero es que te echo de menos. Así de simple. En plan "esto le gustaría" o "ella diría que..." o "eso es muy de su estilo" o "ahí están los...".
Echo de menos los comentarios de música, como si hubiéramos tenido 18 años desde Woodstock; es más, como si hubiéramos tocado en Woodstock y nos hubiéramos puesto ciegas a maría y LSD, luego con los Pistols y amigos a heroína. Fenitoína con Ian. Más maría con Kurt.
Luego, echo de menos tus serpientes, Gorgona, tan bien cuidadas como las de la mía. A ti también te llaman Medusa.
Por último, joder, y lo más importante, esa forma de quedarte con los ojos abiertos y decir una chorrada, una gilipollez integral, pero que de repente estaba cargada de sentido. Comiendo patatas con ketchup, viendo Bob Esponja, buscando pelucas rosas, ahí tenías tus frases lapidarias y tus ideales bohemios.