Angela: And then he just pulled down his pants, you know, like say hello to Mr. Happy.
Teenage girl #1: Gross.
Angela: It wasn't gross. It was kind of cool.
Teenage girl #2: So did you do it with him?
Angela: Of course I did! He's a really well-known photographer. He shoots for Elle on like, a regular basis. It would've been so majorly stupid of me to turn him down.
Teenage girl #1: You are a total prostitute.
Angela: Hey, that's how things really are. You just don't know cause you're this pampered little suburban chick.
Teenage girl #1: So are you! You've only been in Seventeen once, and you looked fat, so stop acting like you're goddamn Christy Turlington! [walks away]
Angela: Cunt! I am so sick of people taking their insecurities out on me.
Supongo que me acuerdo porque es la noche de Reyes, y pienso que es la típica chorrada megainfantiloide que le gustaría. Regalos grandes en suntuosos envoltorios de los chinos, todos a su alrededor fingiendo que tiene diez años pero que puede emborracharse y fumar.
Por la tarde te planteas que tienes 15, y fumas y te emborrachas y críticas al mundo como si tuvieras toda la vida por delante, con un futuro brillante y bohemio. Ahí estábamos.
Pero crecimos.
En el mundo real Peter es un huérfano caprichoso, tirano y solo. Y triste.
- ¿Quieres que te lea un cuento?
- Bueno.
- Es un cuento chino. También tengo irlandeses, del Norte de África y alemanes, pero mi hermana tiene el libro de los alemanes.
- Da igual, un cuento chino.
Me levanto y cojo el libro de la estantería, delante del gato de Chinatown y el siciliano. Al mover los otros libros, se cae una figurita de Navidad de imitación.
- ¿Y esto?
- No sé. Espera, te voy a buscar el cuento.
- Vale, pero me tengo que ir en diez minutos.
- Te advierto; es un poco porno. Yang es un hombre que vive a los pies de una muralla, al lado de un bosque. Una noche escucha un canto maravilloso en el bosque y se acerca a ver de quién procede; pero sólo encuentra una cinta violeta enganchada a un arbusto. El día siguiente, vuelve a ir al bosque, y ve a una muchacha preciosa. Yang tose, y la muchacha desaparece.
- Creo que lo he roto.
- Da igual, es sólo una figurita de Navidad. La noche siguiente, la chica aparece en su casa y le dice "perdona por haberme ido, pero me asustaste. Soy un espíritu, de viaje con mi padre enfermé y fallecí prematuramente a los 17 años." Yang pidió al espíritu tener placer con ella...
- ¿Tener placer?
- Sí, tener placer, pero ella le dijo que eso le podría traer una felicidad, espera, ¿qué pone?, ah, maldita, ya que ella pertenecía al mundo de los muertos. Así que - levanto la cabeza y le miro a los ojos -, Yang se conformó con pequeños placeres como acariciar sus pequeñas crestas virginales y ver dónde acaba su vestido.
"Eres muy indiscreto"
Después siguieron con juegos, ella entonó primero una canción triste y luego otra alegre, ella jugaba al ajedrez y escribía poemas en bellos caracteres. Cada mañana marchaba, al olvidarse del amanecer corría, y se convirtieron en dos pequeños esposos.
- Oye, está roto.
- Da igual - digo y lo rompo entre las manos hasta que se vuelve una masa de contrachapado -. Esta parte la resumo un poco.Yang tiene un amigo, Wang, que al ver todo lo de una mujer, espera con otro amigo a que ella aparezca. Yang no puede evitarlo, y al empezar a cantar, uno de sus amigos le tiran una piedra alegando que su canto es triste. Ella se niega a a aparecer, hasta que un diablo la acosa, y entonces Yang y Wang le vencen en un sueño.
- ¿Y al final?
Ella reaparece henchida de alegría. Su amor ha devuelto polvo a sus huesos y hálito vital, estos brillan en su tumba. Entonces obtienen placer juntos, y tras ajustarse la ropa, ella le dice:
"Si me das un poco de tu sangre, ya que nuestro lazo es tan fuerte, volveré a la vida. Pero escúchame bien. Pasarás 20 días enfermo al hacerlo, pero si te cuidan vivirás. Desde este instante, deberás contar 100 días. Al centeavo, vendrás a mi tumba; encontrarás sobre ella un pájaro azul cantando, y me desenterrarás. Si eres temprano o tardío las consecuencias serán fatales."
Dicho esto, Yang se abrió los brazos y vertió la sangre sobre su ombligo. Al hacerlo, el fantasma se fue y él enfermó durante 20 días. Apareció un médico, y vomitó una especie de barro. Tras esto, estuvo bien. Contó los 20 días con afán y se dirigió hacia la tumba. Entre las zarzas, había dos pájaros azules trinando. Desenterró el ataúd. Este estaba corroido, la madera podrida, pero dentro había una joven de mejillas sonrosadas. Yang la sacó, la tapó, la lavó y vistió en casa y la puso al fuego. Poco a poco, el color se fue encendiendo en ella, hasta que abrió los ojos y dijo:
"¿Medianoche ya? Qué rápidos han sido estos diez años."
- ¿Te ha gustado?
- Sí.
- Lo leí con ocho años. ¿Te imaginas con ocho años lo de las "crestas virginales"? ¿Y lo de obtener placer?
- Te pondrías cachonda.
- No, cachonda no, pero me quedé con la boca muy abierta. En ese momento eso para mí era... demasiado erótico.
- Obviamente - dice. Me mira.
- ¿Quieres tocarme mis pechos virginales?
- Crestas. Claro.
- Siempre seré un poco virgen para ti, ¿verdad? Por mucho que haya pasado.
"Sí".
"¿Te das cuenta de que sólo tú te sentirás así?"
"Sí."
Le debo una entrada a Álex, pero hacemos once meses mañana...
No sé qué decirte. Supongo que lo primero es que te echo de menos. Así de simple. En plan "esto le gustaría" o "ella diría que..." o "eso es muy de su estilo" o "ahí están los...".
Echo de menos los comentarios de música, como si hubiéramos tenido 18 años desde Woodstock; es más, como si hubiéramos tocado en Woodstock y nos hubiéramos puesto ciegas a maría y LSD, luego con los Pistols y amigos a heroína. Fenitoína con Ian. Más maría con Kurt.
Luego, echo de menos tus serpientes, Gorgona, tan bien cuidadas como las de la mía. A ti también te llaman Medusa.
Por último, joder, y lo más importante, esa forma de quedarte con los ojos abiertos y decir una chorrada, una gilipollez integral, pero que de repente estaba cargada de sentido. Comiendo patatas con ketchup, viendo Bob Esponja, buscando pelucas rosas, ahí tenías tus frases lapidarias y tus ideales bohemios.